Gracias a todos ellos

Gracias a todos los que te dejaron ir, a los que te soltaron, a los que te apuñalaron por la espalda, gracias a esos que se burlaron de vos, si, gracias. Porque gracias a todo eso sos quien ahora sos, esa mujer llena de fuerza, gracias a eso llegaste a mí ya no tan confiada y eso hizo que nuestra amistad se hiciera más fuerte. Gracias a la que te llamó bruja, sí a esa que te traicionó y dijo que hacías hechizos, cuanta razón tenía, tu poesía es magia, tus letras reinician el corazón, abrazan almas, reparan vidas. Gracias a esa que te hizo a un lado dejándote en las manos de esta reumática, sí gracias, porque gracias a que no te valoró, ahora yo puedo estar para vos, demostrarte que la amistad va más allá de un amor de pareja, que la amistad florece aún en la distancia y que la lealtad va tomada de nuestra mano. Gracias a todos los que te hirieron y se fueron, gracias por no quedarse a seguir jodiendo, gracias por no seguir absorbiendo tu energía, gracias por dejarte en medio del camino y no arrastrarte en su desdicha. Gracias a todos ellos por darme la mejor amiga del mundo, por hacer que llegara a mi vida una bruja que inunda mis días de alegría, gracias a todos esos que se burlaron de vos y ahora la vida se burla de ellos poniéndolos muy por debajo de vos. Porque sos magia, poesía, sos grande, sos un arcoíris en día gris, sos agua en medio del desierto, sos flor que se mantiene viva aún en medio de la sequía, sos grande, fuerte, ahora brillas tan fuerte que nadie puede apagarte. Gracias a todos ellos por dejar en mi vida al desfibrilador que reinició mi corazón, vos.

En otoño todo vuelve

Las hojas est

án cayendo como el día que nos conocimos, y jamas pensé que serías tan importante y me marcarías de una manera tan bonita pero así como es bonita así duele, porque ya no estás pero te quedaste en otoño, y por eso, días como hoy me doy el privilegio o la maldición de recordarte, pero recordar aquel chico tonto con la sonrisa más bonita de todo el parque, y con los ojos más coquetos que jamás vi en 22 años. No te conocía, pero te quería, porque esos ojitos no necesitan de tanto tiempo para saber que son los que quieres ver cada mañana en cuanto despiertas. Te metiste en mi vida antes de que cayera la última hoja, y para primavera ya te estaba escribiendo como si no hubiera otra cosa en el mundo. Otoño y sus lunas que duelen, porque estás ahora quien sabe dónde, viéndola con quien sabe quien y yo, aquí, tomándole la mano a nada, porque nadie es suficiente para marcar esta estación como lo hiciste tú. Hace tanto que no te veo, pero sigues consiguiendo sabotearme, porque no hay otoño que pueda ser indiferente, por mucho que lo ponga en mis propósitos de año, me como las 12 uvas pidiendo el mismo deseo, y es pasar octubre y noviembre sin escribirte y no puedo; Porque no hay otra risa que combine con el crujido de los árboles, ni hay alergia más bonita y terca por seguir acostado sobre el pasto, no te veo, pero tengo que escribirlo, porque me parece insulto no hacerlo. Aunque eso sea lacerarme el cerebro por sacar pergaminos que guardaba en mis neuronas donde solía describirte, centímetro a centímetro y nunca terminé y tal vez no lo haré. Perdóname otoño, nada es tu culpa, no tendría porque asociarte con mis errores no tendría que dedicarle Octubre a nadie. Que tortura mental tomarme tan en serio el frío y extrañarte, porque esto es extrañar ¿no? Ya he tratado de engañarme años atrás, en verano no te recordaba, te lo juro, no eras nada, pero otoño… otoño siempre será tuyo.

Te busqué

Te busqué en los sitios donde era evidente si estabas pero no como yo quería. Te busqué en el insomnio esperando que también pensaras en mí en esa hora vacía cerca de las 3 y el silencio donde comienzas a extrañar todo lo que te hizo feliz. «Feliz» Te busqué en las canciones más melancolicas, porque me dueles pero me gusta porque yo escogí que tú debías de dolerme, no fuiste un dado a la suerte, estaba cargado y lo lancé yo sabiendo que caerías tú, fuiste la flecha autoclavada en algún hipocondrio, que puedo sacar cuando yo lo decida, pero no quiero todavía. Te busque en el alcohol, y quien coño inventó que se bebe para olvidar, siempre bebí para recordar, porque hay veces que siento que ya no te escucho y no me perdono comenzar a olvidarte aunque de eso dependa toda mi salud mental. Te busqué en cada sitio que visitamos esperando que volvieras allí, pero evidentemente tu no tienes porque volver, porque nada de esto te marcó como a mí. Te busqué esperando no encontrarte, porque amo el recuerdo pero no te amo a ti, tú… eres un nuevo tú, y yo… soy una nueva yo, que no ama lo que ahora eres, pero extraña tanto a aquel que dio boletos directo a la luna y allí la dejó.

Todos somos astronautas

Te busco caminando por el anillo de Saturno, te busco del otro lado de la luna y grito tu nombre esperando lo escuches más allá de donde llega el calor del sol. Te mandé una invitación por la corriente del cinturón de Orión, es sobre una cita en un café de Plutón, si, es fácil llegar, te dirán que es el satélite después de Neptuno, pero en realidad es un planeta, que no te engañen las apariencias, es más pequeño que la luna, allá no se ve el sol y hace tanto frío que el café se bebe mejor. Cuentan que los shots de vía láctea son los mejores del universo entero, que las estrellas fugaces se ven más lento, y que el principito suele ir de vez en cuando a embriagarse entre a platicas contando sobre como perdió una rosa. Me paso la vida brincando entre las nebulosas, buscándote como astro y otras como Estrella, me pregunto si viajas en nave o al borde de un cometa, me pregunto si estás en esta galaxia o en la que se encuentra doblando a la derecha, me pregunto si me buscas si también miras al cielo pidiendo un deseo. Aunque pasa el tiempo y a veces entre tanto cielo me siento tan pequeño, aún suelo recostarme al pie de Júpiter y ver la puesta de sol, preguntándome cuantos mas hay como yo; bailando entre constelaciones, sin música, solos, esperando que alguien llegue y baile con nosotros. Creo que al final, todos somos astronautas.

Hoy no quiero ser fuerte

Hoy no quiero ser fuerte, hoy déjame caer, quiero llorar hasta sentir que mi piel se ha quedado seca. Hoy quiero sentir que no importa si me levanto o no, hoy quiero ser pesimista, sentirme derrotada, pequeña, frágil, que todo está al pendiente de un risco. Hoy quiero desear que la tierra se abra y me succione. Hoy quiero darme por vencida, Hoy sólo quiero quedarme dormida, por favor, hoy no me detengas, estoy cansada. Hoy… No quiero ser fuerte, sólo hoy, mañana ya no.

Carta al futuro

Hola, me omito el preguntar ¿cómo estás? Porqué ya lo sé y sé que nada va bien. Seguro que odias pensar en todos aquellos que en un momento tuvimos todo y no lo vimos porqué ahora tú lo ves en las películas o libros si es que aún existen, los bosques, los mares y ríos como una ilusión, como un fósil que cuesta creer que existió y como un mundo de imbéciles cerraba sus ojos y sus oídos al grito de la tierra, que solo se aventaba al piso en los terremotos a pedir piedad y nunca accionaba cuándo esta en verdad le daba otra oportunidad.

Perdón porqué te hemos quitado hasta el último árbol, perdón porqué no te dimos la oportunidad de conocer los días del verano, perdón porqué ahora hay tormentas en invierno y las hojas siguen cayendo en primavera.

Y no me vengo a hacer la víctima, porque soy totalmente culpable, en mis manos tuve día a día un reloj del tiempo pero me sentía tan pequeña que solo veía los días pasar y esperaba qué alguien más se levantara porqué nos cuenta tanto tomar la iniciativa y creer que nosotros podemos ser la diferencia, qué de nuestras dedos puede salir toda esa fuerza que necesita el mundo para seguir floreciendo y latiendo.

Y qué cinismo el mío escribirte ¿verdad? Pero de poder verte a los ojos , seguro qué me escondo por la vergüenza de haberte dejado lo que ahora vives, la piel que sufres y las incontables enfermedades inevitable y sin cura.

Nos sentimos tan dueños del planeta cuando éramos unos simples forasteros , pues nadie incendia su casa, nos sentimos la máxima prueba de evolución e inteligencia cuando siempre fueron los animales los que se llevaban tal título.

Espero que él día qué escuches esto, te rias porque en verdad no sucedió y creas que es una jugarreta inventada de un futuro poco probable .

Ojalá que así sea pero de no ser así.

No me perdones.

Amor

Amor como ríes, como mueves la nariz, Amo como caminas, tus tropiezos por ir mirando al cielo, como baila con tus dos píes izquierdo, como escribe cosas que nunca entiendo.

Amo como piensas, sin coherencia, sin medidas, amo como sueñas, amo tus planes y tu seguridad en ellos.

Amo como duermes incluso en medio de la película, cuando roncas, tu insomnio y tu hiperactividad nocturna.

Amo cuando te enfadas, cuando te vuelves un infierno, cuando todo te disgusta, cuando lloras por todo y ríes después.

Amo cuando inicias las dietas de los lunes, cuando las rompes ese mismo lunes, cuando olvidas las cosas, cuando cometes errores, cuando parece más perfecta.

Amo cuando sales de la ducha con las gotas en los hombros, amo cuando despiertas y te ves tan humana, amo cuando andas en tacones y no sepas caminar en ellos.

Amo cuando está descalza y se escucha tus pisadas por todo el corredor, amo cuando te cortas el cabello, y escucharte arrepentirte al otro día, tu adicción al peróxido y tus fotografías en mi móvil.

Amo tu nota de voz, tú miles de preguntas, cuando te distraes, cuando te equivocas.

Amo que exista, que sea tan tuya, antes que mía,

Y amo ser tan tuyo antes que mío.